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martes, 6 de agosto de 2002

Mama, ¿Por qué lleva esa vieja tanga? ...Bua, Bua...!!!









Dave: Llegamos a San Remo a las 8:00 de la mañana y nos recibieron con una buenísima noticia: en aquella lujosa estación no tenían un sitio para dejar las maletas, así que nos dirigimos a la playa con todos los bártulos. No es que pareciésemos domingueros, es que los domingueros se parecían a nosotros! Nos ubicamos en un trocito de playa que encontramos en el que no había que pagar y en la que cuando andabas parecía que hubiese un incendio forestal del polvo que se levantaba. Allí estuvimos todo el día dorando nuestras bellas pieles. Hasta que el día se nublo.

Cabe destacar la casi nula presencia de gente entre 5 y 100 años, en la playa había una cantidad ingente de personas mayores, destacando el modelo “abuelo con fardapack” y “anciana con tanga en Topless”. A su vez nos amenizaban el día playero con berridos de crios que casualmente siempre estaban junto a nosotros. Por “desgracia” abandonamos este amable y bello paraje y, tras unas horas de espera en la estación, continuamos el viaje.


Pujol: Nos esperaba un largo viaje a Port Bou y nuestra intención era dormir todo el viaje hacia allí. Con este objetivo en vez del habitual compartimento cogimos dos de ellos. Nos preparamos para dormir y… sorpresa!! Un revisor nos avisó que el tren paraba en Ventemiglia como última parada. Luego un bus nos llevaría al destino elegido.

Ante la perspectiva de tener un largísimo viaje en bus, cambiamos de opinión. En vez de ir a Port Bou (que luego resultó ser un pueblo catalán), iríamos a Niza. Y de esta forma cogimos el bus hacia esta gran ciudad costera francesa. En el viaje “vimos” uno de los mitos del viaje, Ventemiglia. Digo “vimos” porque yo iba sin lentillas.

Cuando llegamos nos introducimos en la estación de forma sigilosa y comenzamos a dormir. Un policía a los pocos minutos de tumbarnos, vino y nos quiso echar de la estación. Después de compartir unas palabras con el poli y otro con un chucho enorme, terminamos durmiendo en un vagón parado. Buenas noches país de nunca jamás!

Boti: A la una de la mañana nos tumbamos en el siempre acogedor parqué de la estación de Niza hasta que un policía interrumpió lo que prometía ser un bonito sueño! Nos echaban a la calle pero tras mediar unas palabras se brindaron a ofrecernos cobijo en un tren parado en las vías, personalmente dormí, que daba gusto verme, es más, posiblemente incorpore un compartimento del tren litera en mi cuarto. Mi cuerpo se está haciendo a superficies duras y rocosas.

lunes, 5 de agosto de 2002

En las últimas…


Dave: Con un cansancio inusitado nos arrastramos por las calles de Florencia “visitando” la bella ciudad. Íbamos como almas en pena pululando por la city de Michelangello. Cogimos después de comer un tren que nos llevó a Pisa. Más arrastrarse por las calles, y en la torre andábamos nosotros más inclinados que la mismísima. Pestuze extremo hasta las 2:00 de la mañana que cogimos el tren hacia la beach de San Remo. La falta de fuerzas me impide continuar el relato.

Pujol: Un punto de pausa y pensamiento merece (no las calles de Florencia que son bellas como ninguna ciudad italiana), la putada que nos quisieron hacer en el verde césped de la estación de tren de Pisa, estábamos jugando a las cartas y de repente, sin previo aviso pusieron el riego. Cabrones!! Tuvimos suerte y no nos mojamos, pero si…

domingo, 4 de agosto de 2002

A cara perro





Boti: Tal y como habíamos previsto, nos levantamos tempranito, a las 7:00 de la matine, para aprovechar el tiempo y evitar en lo posible el sofocante calor, desayunamos no tan copiosamente


y pretendimos dejar nuestras mochilas en algún lugar, ingenuos de nosotros! En recepción había un patán demasiado importante para abrirnos una habitación cerrada hasta las 10:00.

Siguiente punto, alquilar los biciclos; fuimos a unos pies de distancia a alquilarlas y tuvimos que esperar hasta las 9:15 más o menos. Entre pasaporte, recibo, sube el sillín, hínchame la rueda..., lo quieras o no nos dieron las diez y pico. El Dave se había levantado con su particular carácter matutino, a mi me había cabreado el chulo puta italiano ósea que el ambiente estaba calentito.

Del pelotón de verano azul, nos escapamos 4 marcando un ritmo espectacular para hacer un recorrido de Roma en unas horas!
Primera parada, la Fontana di Trevi, donde ya habiamos estado la vispera pero había demasiado personal. Tras el característico lanzamiento de monedas y las fotos de rigor, fuimos hacia el Coliseo con parada en la plaza de Venecia.

Entramos en el Coliseo donde el Puchol nos sorprendió con su faceta de guía. Pelín ardua la estancia allí dentro y sino que se lo pregunten al Furïs que estaba más derretido que el queso que trajimos de casa al tercer día! Del Coliseo al foro, que bonito, era precioso pero joder! Allí no había quien sobreviviese, a pleno sol y en unas ruinas, porque no eran otra cosa más que ruinas arenosas que le hubiesen resecado la boca al mayor baboso!

Empezaron las malas caras y los comentarios impertinentes de la guisa: “Pues que calor tengo!” (como si solo lo estuvieses pasando tú) o “ a que cojones hemos venido aquí!” o “vamos de ruina en ruina” y así no se puede, cada 10 minutos había uno que ponía cara de perro!

Decidimos entonces parar a jalar, que tranquiliza los nervios y anima las caras. Primero en la “piazza Spagna” donde un pellejillo al que habían colocado ahí por no jubilarlo, ejerció de sheriff y nos impidió makinar el banquete ósea que nos fuimos a comer a la plaza de Popolo. Comimos rico y bien pero aun así, seguíamos irritados, reconozco que sobretodo yo!

De ahí al Vaticano, impresionante sinceramente pero las extremas medidas de seguridad: no le dejan entrar a uno con navaja, y el “terrible frio” que hace en el interior imposibilitan la entrada en pantalones cortos, ósea que solo Iosu y David entraron y salieron encantados. A Pujol y a mí nos hubiese gustado entrar pero no había tiempo.

Furïs: Dave y yo sí entramos al Vaticano. El edificio por dentro era impresionante, sobretodo la sensación de altura que te producía. Había detalles de cualquier tipo en cada rincón del lugar. Este sitio me hizo reflexionar porque “barata” no ha sido su construcción, y además, se supone que es lugar de culto a Dios, por lo que, todo esto me dejó una sensación más de farsa que de otra cosa. Es que parecía más un museo que una iglesia, porque había más turistas que en la Estatua de la Libertad, y encima hay bastante animo de lucro.

Esto me recordó a la película de “Indiana Jones y la última cruzada” cuando quieren encontrar la copa de la inmortalidad en la que bebió Jesús en la última cena. El malo de la peli escogió una copa de oro pensando que la grandeza de Dios es igual a “dinero” y el bueno de Indiana escogió la de madera porque Cristo era pobre y no aspiraba a ser rico.

Conclusión: si ese edificio lo hubiera construido el gobierno o un particular me hubiera parecido grandioso pero al ser la Iglesia y por lo que, pretende enseñar. Creo que es un gran despilfarro de dinero por parte de la Iglesia, y que eso se podría invertir en concordancia con su doctrina. Además no creo que nadie se haga cristiano al ver el edificio y si lo hace, no creo que entienda la doctrina de la Iglesia. Porque, sinceramente no se cuál es el objetivo de mostrar este edificio y más en esas condiciones.

Bueno, después de esta txapa y de haber perlado un poquito bastante, no puedo terminar este capítulo sin antes mencionar la odisea del Vaticano. Al principio, intentamos entrar los 4 valientes, pero no nos dejaron porque llevábamos navajas suizas (disponían de detecta metales, y nos pasaron el aparato con bastante rigor, y como había que ir hasta no se donde, pero lejos pues decidimos entrar de dos en dos.

Dave y yo conseguimos pasar no sin problemas el primer y segundo control, pero tuvimos que volver porque no íbamos con pantalones largos. A esto no hay que olvidar la cola que había. Al final, conseguimos entrar después de haber sorteado tres controles y de habernos puesto pantalón largo y jersey con más de 40 grados.

Para terminar, decir que todos los controles que había eran básicamente para cerciorarse de que todo el mundo vestía correctamente. Además fue “gracioso” ver como uno te dejaba pasar y como otro de los de seguridad venía por detrás y te impedía la entrada por “X” razones.

Dave: Muy acertados los comentarios del Furïs. Entrar en la Basílica de San Pedro era como entrar en la típica tumba de faraones, todo lujos y ostentosidad. Además esa moral que no te deja enseñar las piernas, parece que siguen en el medioevo, solo falta la inquisición para andar quemando brujas. Por otra parte, decir que era realmente precioso e impresionante. Pavo de ver la capilla sextina.

Pujol: Mientras tanto mi persona y el ex pregonero nos situamos fuera el turno que nunca llegó. De mientras hablamos del viaje y del poco tiempo que había habido para el disfrute personal. Poca playa, poca farra…

A la salida de los que entraron corrimos a ver la capilla sextina (no la vimos, porque cierran a las 15:00), corrimos a dejar las bicis, corrimos en nuestro camino a la estación y después de un encuentro con unos afables turcos y un despiste de ambos grupos cogimos el tren hacia Florencia.

Allí tuvimos mucha suerte ya que en la station nos ofrecieron una habitación en el centro a precio razonable. Pero a pesar de ello las malas caras no tornaron hacia lo esperado.

Ya instalados decidimos ir a cenar y con discusión y todo terminamos de forma prontía en la cama. En esta cena surgió la ley de la sonrisa (aunque estés pensando en matar al otro). Su imposición fue realizada por el “imperator” (o dictador) Erik y su intención era el no llegar nunca a las manos.

Dave: Francamente acertada me parece la ley de la sonrisa, que con el tiempo se verá que ha ido funcionando, y que no es una imposición de Boti, sino un acuerdo que alcanzamos en el foro. Debo decir que la situación era francamente insostenible y que ya hasta nuestra integridad f´sica corría peligro.
¡¡Viva la ley de la sonrisa!!

Pujol: Y la ley seca? Era la solución?

Boti: No al diálogo fue la propuesta del aún gordinflón! Se mostró realmente violento e inclusive llegó a amenazar a la tripulación que solo pretendía un cordial final de vacances.

La democracia se impuso (que no la dictadura de mi persona) y la ley de la sonrisa se impuso salvando hasta el momento los últimos días.

Pujol: Sólo el mal carácter evidente y conocido de los seguidores de la ley hizo obligada su IMPOSICIÓN. Los individuos de buen carácter como el Furïs y yo no necesitamos este tipo de medidas.

sábado, 3 de agosto de 2002

El maratón de Pompeya y el “cura” Orlando


Dave: Nuestra intención era visitar Pompeya lo más rápido posible para poder llegar a Roma a la tarde-noche, así que empezamos la visita por todas las ruinas y el ritmo fue aumentando hasta acabar siendo un frenético sprint en una simulación de una etapa garitense. Pompeya gustó a unos y no tanto a otros, pero todos nos apuntamos un lugar más en la retina.

A la carrera (como no) cogimos el tren a Napoli y desde allí otro hasta Roma. Cuanta alegría inundó nuestros corazones cuando comprobamos que el tren iba hasta la bandera y como no a nosotros, apestosos mochileros, nos tocaba ir de pie. ¡¡2 horitas de pie con la maleta entre los dientes y para mayor alegría el Furïs y Puck, en el “ahí te pudras” de los fumadores.

Todo el mundo que pasaba nos hacia comentarios, e hicimos buenas migas con un simpático personajillo italiano que aunque iba para cura se dio cuenta que lo suyo era hablar de “figas” y demás. Su nombre era Orlando y nos amenizó el viajecillo.

Por fin, llegamos a Roma. Otra caminata más (+metro + bus) hasta llegar al hostal que estaba al lado del olímpico de Roma, y tras dejar las maletas a empezar a levantarnos la capital de las pizzas. Primero vimos la piazza de Popolo (fina) y desde un mirador la puesta de sol. Después de la piazza de España (decepción), la fontana de trevi (muy fina) y la piazza de Venecia (muy fina también). Para terminar decidimos aderezarnos una última caminata que convirtió ese día en uno de los más agotadores del viaje y que de discusión en discusión (se nota que ya llevamos muchos días juntos y cansados) nos llevó a un placido sueño en el hostal.


Furïs: El maratón comenzó con un ritmo suave, poco a poco fue aumentando hasta los tres últimos kilómetros, cuando había que ir hasta el punto más alejado de las ruinas y volver hasta la entrada cruzando en diagonal toda la ciudad. Er Boti y el Dave impusieron un ritmo que ni Puch ni yo pudimos seguir (dudamos del Boti porque corrío y eso es trampas!!) pero poco a poco les fuimos alcanzando. Las primeras metas volantes las ganó el Dave pero el primero en salir de las ruinas fui yo por lo que me declaró vencedor de la 1ª maratón de Pompeya.

viernes, 2 de agosto de 2002

Taranto, la cloaca de Italia

Furïs: Nos despertamos y ya estábamos en Bari, cogimos un bus del puerto a la estación porque había un gran trecho. Allá nos enteramos que no había tren directo a Nápoles. Había que ir a Taranto y de allá e bus a Nápoles. De Taranto no voy a hacer ningún comentario porque no hay palabras para describir semejante fealdad.

En el trayecto en bus estuvimos a punto de perder la vida pues nos tocó un conductor novato o que se pensaba que estaba compitiendo en la Milán-San Remo. Llegamos a Nápoles y ante el panorama (Nápoles no nos gustó nada a primera vista), por lo que decidimos ir a Pompeya directamente. El hostal estaba bien y Pompeya nos causó una buena impresión. Fuimos a cenar una pizza y después echamos la imprescindible pocha y a la cama.

miércoles, 17 de julio de 2002

Del barco de Txanquete no nos moverán

Furïs: Llegamos a Brindisi a las 7:00 de la mañana, y en poco tiempo nos dimos cuenta de que en ese pueblo había poca cosa que ver, y que nos esperaba un duro día, pues el barco salía a las 20:00. Lo primero que hicimos al llegar allá fue reservar el billete. Como en el pueblo nos dijeron que no podían realizar esa gestión y que había que realizarla en el propio puerto, pues decidimos ir al puerto. El tema era que el puerto estaba a 4 o 5 Km.

Íbamos a coger el autobús pero como nos dijeron que el bus salía a las 17:30, por lo que, decidimos ir a pata (teníamos que asegurarnos el billete). El camino comenzó por una parte del puerto, eran las 8:30 AM., y no hacía excesivo calor. Paramos en un bar para comprar provisiones de agua, y preguntar el camino.

Serían las 9:00 AM cuando el camino se torno en una carretera infinita, en el que el asfalto desprendía ya un calor intenso. Un tipo cualquiera nos ofreció ir en taxi, pero como buenos mochileros decidimos terminar la caminata que empezamos. Después de mucho tiempo sufriendo, llegamos a nuestro destino. El puesto de venta de billetes estaba cerrado. Creímos que abrirían en poco tiempo lo cual fue una terrible equivocación. Empezaba nuestra particular odisea de espera.

Al rato, llego un grupo de 4 personas (2 españoles y 2 alemanas). Este fue nuestro primer contacto social de mochileros. Hay que decir que gracias a ellos, la espera fue más amena.

Después de una larga espera abrieron la ventana y compramos los billetes, a continuación, nos sentamos en un chiringuito que había en ese lugar, y allí continuo nuestra espera y nuestra odisea.

Charlamos, comimos, jugamos a cartas, etc. y seguía la espera. A todo esto, hay que añadirle “el Sol desértico” que nos acompañaba. A las 16:00 nos dirigimos al barco, pues supuestamente se podía empezar a embarcar a esa hora. Cual fue nuestra sorpresa cuando nos dijeron que todavía no se podía embarcar. Nuestra odisea continuaba. Por fin, 2 horas después nos dejaron embarcar. Ah! Se me olvidaba un pequeño detalle, uno de los españoles que nos acompañaba nos dijo que la última vez que hizo ese trayecto en el barco había una piscina de agua salada. Imaginadnos a nosotros deseando embarcar para poder pegarnos un chapuzón, la cara que se nos quedo cuando nos dijeron que nuestro ferry no tenía piscina. Al menos, pudimos darnos una ducha (la 2ª en cinco días).

La hora prevista de salida era a las 20:00, como no, salimos con retraso de una hora aproximadamente. Entramos los primeros en el barco por lo que, pudimos coger un buen lugar en la cubierta. El viaje se presumía largo y duro, pero así es la vida del mochilero. Creo que al final será una ¡¡dulce odisea!!

La tontería del día fue cortarnos las mangas y ponérnoslas en la cabeza.


Pujol: Ante la posibilidad de que la farra en el ferry fuera de interés y que la piscina fuese lugar de residencia del personal al día siguiente, amenizó la larga espera en un lugar alejado de la mano de Dios.

Pero ni una cosa ni la otra sucedió horas más tarde. En el caso de la piscina simplemente nos cayó como un jarro de agua fría, pero en el de la farra tampoco necesitamos mucho para organizarla.

Los tres amigos del alcohol de este viaje nos enfundamos el mono de trabajo, y comenzamos a hacer lo que mejor sabemos realizar, vaciar botellas. El resultado del vaivén del barco y el alcohol fue la amistad con unas madrileñas que habían terminado COU (muy simpáticas a pesar de la apariencia inicial) y una kurda fenomenal. Íbamos como un belén. No creo que hubiese ser que se acercase a nuestro estado pestilente.

La alegría no duro demasiado debido a que en el disco-bar no estaban pinchando ningún tipo de música. Entonces, ¿Por qué coño le llaman disco-bar? La relación con los griegos empieza mal.
Apartado especial merece el vinagre camarero del txiringuito del barco. ¡¡Vive y deja vivir, señor!!


martes, 16 de julio de 2002

“Si ves las barbas de tu vecino cortar, pon las tuyas a remojar"

Furïs: Esta noche ha sido la peor. 1º por el incomodo lugar donde hemos tenido que dormir (como no, en el tren), 2º por el coñazo que ha dado el Peio (el picador) y el Guti (el de la aduana).

La visita a Venecia ha sido una visita relámpago. Últimamente, esto se ha convertido en lo habitual. Fuimos andando desde la estación de trenes hasta la plaza San Marcos, la cual estaba bastante lejos.

Como cosa curiosa, comentar que nos encontramos con dos del San Patricio.


Como había que pagar un suplemento para el tren Venecia – Brindisi, decidimos ir a Bolonia, y aprovechamos para hacer otra visita relámpago. Salimos de la estación y fuimos hacia la plaza mayor. Nos paramos en el camino para comer. Después de comer, vimos una peluquería y conseguimos que boti se rapase el pelo.
¡¡¡¡Prueba conseguida!!!!

La verdad es que fue un gran “shock” ver al nuevo boti, porque parecia el marciano jefe de la película “Mars Attack”, no te enfades, eh boti!! Que sigues siendo una bella persona (interiormente).

Llegamos a la plaza mayor, en donde había un montón de edificios culturales. No podíamos irnos de Bolonia sin probar Espaguetis a la Boloñesa, así que fuimos a cenar a un restaurante. El restaurante era bastante corriente, y la comida también, eso si, nos cobraron bastante.

El comentario que hay que hacer de Bolonia es que esta lleno de perlados.

Dave: Profundizaré un poco en los comentarios del Furïs. Ciertamente el viaje en tren desde Ljublijana hasta Venecia fue el peor hasta el momento. Ya bajamos del tren cansados, así que no acogimos Venecia con muy buenos ojos. Aun así, me gusto mucho, callejuelas y canales hasta llegar a la plaza de San Marcos y sus aledaños. Es realmente bonita de no ser por la cantidad ingente de turistas que pululaban por todos lados. Volvimos arrastrándonos como pudimos hasta la estación, y tras un breve viaje (2 horas) nos plantamos en Bolonia. Una ciudad bonita por lo poco que pudimos ver y que en la que tiene que haber mucha farra por los comentarios de nuestra Biblia. También es reseñable que es con diferencia el lugar con más perlis desde que salimos del hogar.
Por fin cumplí con la obligación de tomar unos auténticos espaguetis a la boloñesa, muuuyyy finos, pero también muy caros, y además, como los de mi mama… Forzando la maquina al tren y a seguir viaje hasta nuevo destino, aunque nos llevamos buen recuerdo de Bolonia, todos menos el Boti, que se deja unos cuantos kilos de pelo. Bueno, a cascarla.



sábado, 13 de julio de 2002

Capítulo 2.1: Cambio de planes



Boti: Ha habido cambio de planes, estamos a la 1:20 de la mañana en una pecera de la estación de tren de Verona, atemorizado ante la mínima presencia de cualquier subser!

Nos hallábamos de camino hacia Ljublijana pero el temor a no saber que hacer a las 2:00 de la matina en Ljubli, hemos decidido pararnos en Verona. Curiosa ciudad de Romeo y Julieta que nos ha sorprendido gratamente: la Piazza del Bra, donde nos hemos sentado a jodernos un plato de pasta y una cervecilla, y otra plazoletilla también curiosa donde hemos estado tirados hasta la llegada del Huracán Match que nos ha hecho caminar con la mochila a cuestas 3 largos kilómetros bajo la lluvia. ¡Acabamos de llegar!

Furïs: Habíamos decidido ir a Ljublijana y pasar la noche vagabundeando por las calles de la capital eslovena, cuando a alguno de los aquí presentes se le ha encendido la luz y sin pensarlo demasiado, estábamos en la estación de Verona sin saber muy bien que hacer. Al no encontrar albergue(no es que nos hayamos esforzado demasiado) y tener que madrugar, hemos decidido pasar la noche en la tenebrosa y solitaria estación de Verona.

Anécdotas:
1. La tontería de la vaselina.
2. La lluvia que no venia a cuento.
3. Los txatones de Verona…..Im-Presionante!!!
4. Ciudad llena de vestigios romanos a la par que encantadora.………Esto es el diluvio….!!! (no es ni medio normal)


Belleza alpina, Hedor trasalpino

Furïs: Después de un tortuoso viaje de 18 horas, hemos llegado a Milán sudorosos, pero con muchas ganas de conocer Milán y a las milanesas. Me ha sorprendido que la estación de Turín era bastante fea, mientras que la de Milán está llena de arte.

Hemos cogido el metro para ir a la catedral Duomo(gran catedral a la vez que bella), la única pega es que estaba en obras. Como grandes mochileros que somos, nos hemos ido a un lado de la catedral a comer, nos hemos sentado y hemos empezado a maquinar los bocatas. El hambre era atroz y en 0,3 segundos nos hemos comido los fuscatas. Después de comer, hemos dado unos rules por la catedral, y de ahí, hemos caminado hasta la calle de las tiendas (sin más). Hemos atravesado un parque, digamos “X”, y hemos cogido el metro para volver a la estación dirección Eslovenia.

2 comentarios:
1. Toi hecho un cristo.
2. Es una vergüenza que te hagan sacar todo lo que tienes en la maleta para dejar la mochila en la consigna de la estación.

Dave: Feliz llegada a la tierra de la mafia y las pizzas(de lo 1º hemos visto alguno, de lo 2º ni oler).

Los comentarios, bufidos Y resoplidos abundan, y el hedor comienza a hacerse notar en nuestras filas.

Las nuevas amistades brillan por su ausencia, aunque poco a poco vamos charlando con la gente. Milán me ha parecido bonito, aunque me parece que es para ir en plan lujo, mucha pasta y poca mochila, pero me hubiera gustado una explicación de las cosas que estaba viendo. La catedral me ha parecido impresionante, de proporciones descomunales. En otro orden de cosas, se nos platean dos problemas: 1º tenemos un serio problema con la perdida de líquidos(sudamos como cerdos) y consumimos una barbaridad de agua; 2º cada vez que nos aburrimos recurrimos al bocata, cosa que habrá que tratar(o no).

He de decir, que pese a estar fumando bastante, mis acompañantes no me motivan a ello, lo cual me hace pensarme si aprovechar la ocasión. Retomaremos en otra ocasión. Desde el intercity 627 Milan-Venecia. Arriverderci!!.

Furïs: llevamos justo 24 horas de viaje y parece que llevamos un mes viajando por Europa. Todo bien!!!

Puch: Despedimos Francia y damos la mano a Italia desde el tren. Un mismo relieve caracteriza ambas acciones. Unas colosales montañas, que en poco espacio asciende hasta unas alturas descomunales; maleza y árboles pertenecientes a un clima frió que en estos momentos no se nota; y pequeñas casas con un aspecto de cómodos y acogedores hogares. Los Alpes.

La sensación de pequeñez en esos momentos inundo a todo el grupo. Esto nos hace fotografiar y filmar lo que hasta entonces era un conocimiento propio adquirido mediante la escucha.

El camino hacia Milan y el que ahora realizamos nos entrega numerosos nombres de ciudades míticas que no vamos a poder visitar. Pero sobre todo nos añade cansancio a las ya debilitados cuerpos que actualmente poseemos, debido al calor y a las numerosas horas de traslados y a las menos numerosas horas de sueño.

La llegada a la capital de Eslovenia se dará a una hora más allá de las dos de la mañana. Espero que podamos dormir tranquilos, porque me veo en un parque compartiendo experiencia y espacio con los sin casa y borrachos de aquel todavía lejano lugar.

Puntualización: Italia huele a brea.
Características de los viajeros: el boti es un coñazo como compañero de viaje, ya que cuando pilla un asiento cierra los ojos y pasa de todo y de todos. No se puede hablar con nadie!!
Yo te bautizo como Diario del Atípico Mochilero Europeo; diario del viaje de Interrail del que escribe, Borja Pujol y los que me acompañan, David Olavaria, Erik Martín y Iosu Uría, su orden no está dispuesto por su importancia ni por supuesto, por su altura.