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sábado, 10 de agosto de 2002

Última Estación: Hendaia

Furïs: He llegado a las 6:17 de la mañana a Hendaia y he tenido que esperar 45 minutos al topo. Mientras esperaba he tenido que ejercer mi nueva faceta de guía debido a mi gran experiencia después del Interrail. Los franceses no sabían sacar los billetes porque ponía Amara en vez de Donosita (he tenido que ayudar a 3 parejas), y a dos de esas parejas las he tenido que guiar en Donosti. A uno les he situado y mostrado el camino a la estación de autobuses y a los otros les he acompañado a la concha para mostrarles el ayuntamiento y la oficina de turismo.

Como ya les había mencionado a mis compañeros de viaje, el último reto era subir a casa andando, cosa que ha resultado ser bastante fácil después de un mes caminado por Europa. Inclusive he subida los tres pisos de escaleras que hay hasta mi casa.

Al fin en casa, no se si afortunadamente o desgraciadamente, la cosa es que estoy de nuevo en Donosti. Todo lo bueno se acaba y eso no tiene que ser malo pues es el comienzo de otras aventuras. Lo mejor no es el viaje sino los recuerdos de él…

miércoles, 7 de agosto de 2002

La expedición se separa en Niza



Furïs: Nos despertamos en un vagón vacío, la poca gente que durmió en el vagón con nosotros ya se habían marchado. Nos levantamos hacía las 9:00 (creo que fue el único día que no pusimos despertador, pues queríamos dormir mucho).

Fuimos directamente a la playa, lugar en donde solo había piedras, y eran de tamaño considerable. Pero no nos importó pues habíamos dormido y tirado nuestros esbeltos cuerpos en peores sitios. Estuvimos en la playa toda la mañana dándonos continuos baños. Como nos parecía que irnos a las 22:00 era muy tarde nos fuimos a la estación a ver si había otro antes. No lo había.

A mi no me apetecía ir a casa sin haber agotado todos los días, así que mire a ver que podía hacer, y como vi que me coincidían bien los trenes, pues decidí no regresar todavía a casa y alargar un par de días el Interrail. Mis compañeros de fatigas se quedaron muy sorprendidos cuando les dije que no regresaba con ellos.

A la tarde se nubló por lo que decidimos dar una vuelta por Niza. Después de ese paseo, fuimos a la estación en donde me despedí al rato de mis compadres. Ellos tenían que esperar dos horas más. Espero que tengáis un buen viaje de regreso…¡¡¡Nos vemos en Donosti!!!

viernes, 12 de julio de 2002

Odio a los franceses


Puch: Nos hallamos ya en Lyón, después de 12 horas de viaje. En este periodo de tiempo no hemos realizado demasiadas cosas. La despedida en Hendaya de las bellísimas personas que nos acompañaron (Vero, Javi y De la Cruz) fue corto pero intenso. El primer acto que realizamos dentro del tren fue felicitarnos, habíamos conseguido irnos de Interrail aun siendo un grupo como el nuestro, amante de la bahía de la concha y averso a los viajes de larga, media y corta distancia.

Luego tonterías y más tonterías, a veces pienso que solo ello podemos decir. Compartíamos espacio con franceses, españoles, alemanes… Pero solo a nosotros se nos oía.

Llego la hora de dormir y entonces empezó el festival de los gabachos, que uno grita, que la otra ronca. Si antes odiaba a los gabachos, no sabéis cuanto ahora.

Ahora estamos esperando al tren que nos trasladará a Milán. En la gare, todos moros y algunos jartos. ¿Os acordareis del danzarín?


Dave: Y aunque parecía difícil, aquí estamos. Ni yo mismo las tenia todas conmigo y la gente me increpaba que no iríamos, pero finalmente lo hemos hecho. Del viaje en sí, poco que contar. Todo tren hasta ahora y más tren después. Algunas vistas finas. Apunte: visitar Lourdes. Seguiremos informando.

Puchà Después de unos minutillos de presión en la vejiga, el pequeño de los rizos y yo hemos podido realizar nuestras necesidades de forma contundente. Por ello, doy gracias a los gabachos. Pero sigue el festival ya que hemos tenido que pagar 50 céntimos por realizar aquello que todo el mundo necesita. Considero esto un atentado a la humanidad. Un suceso de estas dimensiones merece ser nombrado.

A pesar de ello nada me quita el sueño. Ahora estoy muy agustito.

Boti: Primera incursión del Boti in the diary:

Pujol es un idiota, tonterias aparte.

7:10 mañana: salimos de Lyon en dirección Milano, estamos en un compartimentucho encerrados padeciendo los edores del señor Pujol.
Puch: Después de soportar las memeces del pequeño, que lleva últimamente un vistoso pelo fregona, pasamos de capítulo.
Yo te bautizo como Diario del Atípico Mochilero Europeo; diario del viaje de Interrail del que escribe, Borja Pujol y los que me acompañan, David Olavaria, Erik Martín y Iosu Uría, su orden no está dispuesto por su importancia ni por supuesto, por su altura.